lunes, 19 de septiembre de 2011

Comienzo el curso

He vuelto al colegio, de alumno quiero decir. Bueno nunca he estado en ningún colegio no siendo de alumno, exceptuando de padre, miembro de Apa o del Consejo Escolar. Ya estudié la carrera de adulto, bastante adulto. Pero en esta ocasión es diferente. En primer lugar porque voy acompañado de mi esposa-compañera. En segundo porque es un grado medio de ebanistería y nunca había estado en la Formación Profesional. En tercero porque es en horario habitual lectivo y con compañeros algunos incluso menores de edad. No obstante hay otros compañeros de edad superior a la mía, incluso  con titulación universitaria y pre-jubilados. En mi caso lo hago en activo en mi vida laboral, con turnos que me impedirán acudir a clase en numerosas ocasiones. Aún así estoy ilusionado. El estudio es una terapia contra la pre-vejez y la pre-desilusión. Además hay que estar preparado por su fuera necesario (no lo creo). En fin os lo cuento porque creo que se puede motivar a la gente con cosas o situaciones que pueden parecer inesperadas o inoportunas. Siempre hay algo, bastante que aprender y muchas personas que te pueden enseñar.
También lo quiero ver desde el punto de vista de observador del sistema educativo: bastante criticado, desde dentro, como usuario directo y sin intermediarios... ya os contaré, si lo veo necesario...

3 comentarios:

  1. El espíritu es joven mientras se tienen curiosidad y deseos de aprender.

    Yo, que ya tengo el pelo blanco y escaso, sigo teniendo vocación de alumno.

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  2. Lo importante es aprender... suerte en este curso!

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  3. El estudio es una terapia contra la pre-vejez y la pre-desilusión...

    Es la gran lección de este magnífico artículo !

    Saludos
    Mark de Zabaleta

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