lunes, 10 de enero de 2011

De chiste

Las calles de Jerez de la Frontera están llenas de naranjos, los azhares perfuman su primavera y, por ende, su Semana Santa. Pero en otoño e invierno se llenan de naranjas amargas que hay que recoger.
Estaban los recolectores de naranjas en plena faena cuando uno de los 30.000 parados, sin empleo desde hacía varios meses, tuvo la idea de ganarse unos eurillos. Llenó dos bolsas de esas grandes para los electrodomésticos que aún te dan en los hiper y se puso a pregonar la mercancía por las calles: "Niña naranhita durse como er caramelo, 1 euro treh kililitoh..." Entró en un bar donde había un abuelo fumando un cigarrillo (qué tiempos aquellos) acompañado de su nieto de 12 años que tomaba una cocacola: "Agüelo cómprele ar niño unah naranhitah..." ¿"zon durceh"? pregunta el abuelo; "güenicimah..."; "pueh déle una ar niño que la pruebe". Le pela una naranja y le da a probar un gajito al niño. Y dice el niño: "Loh muertoh la naranha..." y dice el vendedor: "agüelo, eh delicaillo er niño". Y le contesta el abuelo: "¿delicaillo...?, ...es mudo..."
Dedicado a Joaquín, un buen compañero, que me lo contó.

6 comentarios:

  1. Qué bien huele el azahar... Lo de las naranjas ya es otra cosa.

    Parece que te ha sentado bien esto de estrenar blog.

    Hace unos años estuve en Jerez y me encantó. Qué majos sois los gaditanos, leche.

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  2. Me gusta esa vena humorística que manifiestas con esta entrada, aunque sea agri/dulce...

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  3. Jajajajaja.. si es que le hacen hasta hablar a uno... jajajajaja

    Un abrazo.

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  4. Ja,ja,ja, güenísimo.............
    Saludos.

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